
Tener siempre la razón y ser la persona más importante son grandes deseos de todos, pero pueden hacernos infelices
Tener siempre la razón y ser importante a cualquier precio son dos de nuestros mayores deseos. Pero a veces pueden llegar a ser desmedidos a causa de nuestros vacíos en el alma, y hacernos personas infantiles, insensatas e infelices.
Las personas tenemos algunas actitudes que sabotean nuestra felicidad, porque son falsas necesidades de amar y ser amados, por ejemplo, ver en todas partes dificultades o problemas sin solución, descargar nuestra ira, culpar a los demás o guardarles resentimiento.
Un ego gigante
Hay vacíos como la gran necesidad de ser superiores a los demás, sentirnos víctimas y querer que otros se responsabilicen de nuestra vida, encontrar defectos en todos, querer que todo sea perfecto y maravilloso, o ser demasiado ambiciosos de lo material.
En la mayoría de estas necesidades desmedidas el común denominador es un ego gigante, pues por no sentirnos lo suficiente, necesitamos llenar esa falta de autoestima.
La necesidad de ser importante a cualquier precio se crea por el vacío que nos produce la falta de autoestima, por no sentirnos capaces ni nosotros mismos. Si una persona se siente insatisfecha y desgraciada con lo que es o lo que tiene, ese vacío y ese deseo de ser reconocida y valorada se convierte en una obsesión y la persona sólo vive para crearse momentos de gloria imaginarios.
La más importante.
Las personas que padecen esta gran necesidad de ser importantes buscan caerle bien a todo el mundo, y para lograr algo tan imposible mienten o disfrazan cada instante de su vida, con tal de experimentar ese momento de gloria que necesitan para subsistir.
Creer tener siempre la razón es una necesidad obsesiva de que los demás estén siempre de acuerdo con nosotros en todo. Quienes padecen este síndrome discuten por todo como si se les fuera la vida en ello.
Si los demás no les dan la razón, se sienten inseguros, pues tener la razón les da la estabilidad que no tienen por sí mismos gracias a su personalidad, conocimientos y experiencia. Son personas con un deseo permanente de controlarlo todo, con un gran desgaste físico y mental por convivir con seres humanos normales que defienden su criterio ante alguien que no admite otras opiniones que las que coinciden con la propia.
Si los demás no les dan la razón, se sienten inseguros, pues tener la razón les da la estabilidad que no tienen por sí mismos gracias a su personalidad, conocimientos y experiencia. Son personas con un deseo permanente de controlarlo todo, con un gran desgaste físico y mental por convivir con seres humanos normales que defienden su criterio ante alguien que no admite otras opiniones que las que coinciden con la propia.
TE LUCISTE CON ESTOS ARTICULOS... ERES SENSASIONAL DE VERDAD ME ENCANTARON ESTOS ARTICULOS.....ME QUEDE SIN PALABRAS AL LEERLOS..
ResponderEliminargracias por el comentario!::::
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